Laberinto acuífero bajo Las Tendillas


Córdoba es una ciudad histórica, que ha sido protagonista de los más importantes momentos de la Humanidad desde hace siglos. Es obvio que todavía esconde grandes tesoros bajo tierra, como un Teatro Romano, Basílica de S. Vicenteacueductos, Circo Romano, Palacio de Maximiano, baños, Medina-Azahara, Sabat, criptas y muchas cosas más que aún desconocemos o no han sido expuestas al gran público.

Después de varios años, ha vuelto a relucir el tema, por lo leído en prensa estos días, de un posible lago, poza o acuífero situado en el subsuelo de la zona centro de Córdoba, concretamente entre Las Tendillas y La Compañía. Sin yo haber oído hablar de esto nunca (Si bien es cierto que mi edad es corta), se lo comento a un familiar cercano y sorprendentemente me cuenta una historia que comparto con vosotros.

“Sí, lo sabía, una vez buscando comprar una vivienda por La Compañía hace muchos años, por la calle Juan de Mena, me explicó el dueño las características y añadió que tenía acceso al lago. Yo no sabía de lo que me hablaba y le pregunté extrañado. Entonces el dueño me explicó que había un túnel subterráneo que llegaba a un lugar oscuro lleno de agua. Finalmente no me interesé por esa casa, ni siquiera la ví y no volví a saber nada de eso”

¡Vaya! Me quedé impresionado sólo por imaginar qué hay de verdad en esta teoría y cómo sería ese lugar. Pero afortunadamente, es posible que la imaginación la tengamos que dejar a un lado para disfrutar con la vista. Y es que gracias a un video subido a Internet esta semana, podríamos verlo con nuestros propios ojos, ya que hace años se investigó sobre el tema en PTV. Os dejo el enlace: Video

Lo cierto es que con lo inteligentes que han sido nuestros antepasados y lo bien que supieron usar el agua (Los pozos de tantos patios), no es de extrañar que situaran a Córdoba en este lugar estratégico de Sierra Morena y lo aprovecharan para facilitar el uso de unos de los recursos más importantes del ser humano: el agua. Una sierra que proporciona agua y un gran río que la mantiene. Ahora tendrían sentido las decenas de pozos que se ven por los Patios cordobeses, tan visitados en mayo y esas calles de la ciudad llamadas Av.Arroyo del Moro,  C/Arroyo de S. Rafael, Plz. De la Fuenseca, C/Arroyo de S. Lorenzo o C/Arroyo de S. Andrés. Hay bastantes cordobeses que ya se han interesado en el tema y han encontrado información sobre las fuentes cordobesas como la Piedra Escrita, c/S. Fernando o arroyos como el del Colodro. Lo que está claro es que en Córdoba hay mucha más agua de la que se ve y de la que sabemos. Gran parte de culpa la tiene el Venero de Santo Domingo de Silos.

A pesar de que más abajo os dejaré los enlaces de los artículos relacionados con lo aquí dicho, me gustaría facilitaros la tarea añadiendo los fragmentos que me han resultado más interesantes:

“Durante generaciones, se ha convertido en esa leyenda que pasa de padres a hijos. Un lugar mítico. El lago Ness cordobés. En realidad, la historia tiene menos de magia y más de geología. Efectivamente, existe agua bajo las Tendillas como hay debajo de toda la ciudad. La capa freática, alimentada del caudal que baja de la Sierra hasta el Guadalquivir por aplicación de la ley de la gravedad, es particularmente baja en todo el término municipal como saben los arquitectos e ingenieros que han tenido que rascar. La construcción de la Ronda de Poniente fue un ejemplo de ello. Cuando se hizo el túnel de los omeyas, el agua se tuvo que achicar a toda prisa.Y bajo las Tendillas existe una bolsa de agua. No un lago propiamente pero sí una poza que, se calcula, se encuentra a entre ochenta y cien metros de profundidad. Alimenta, a su vez, a un venero, el de Santo Domingo, que dio de beber durante generaciones a los cordobeses de la zona cuando se dependía de pozos.La entrada o las entradas al famoso lago son parte de la leyenda. La más famosa se encuentra en la antigua casa del agua de la calle Juan de Mena. Otra que pertenece al imaginario popular, o a contrastados testimonios, es la casa Colomera, una de los edificios nobles de las Tendillas. Una de las personas que sí estuvo hace décadas, cuando se publicaron los famosos reportajes del periodista Sebastián Cuevas en el diario La Voz de Córdoba, fue el ingeniero Juan Chastang Marín. Ahora tiene 93 años y una memoria prodigiosa. Emilio Molleja, que era el propietario de la casa del agua de la calle Juan de Mena, puso a su disposición las llaves de la propiedad. Juan Chastang, autor de un interesante libro sobre las fuentes de Córdoba, asegura que el acceso se exploró hasta que el capataz de Emacsa que bajó más profundo consideró que ya no había seguridad. Chastang asegura que, si no se investigó más y mejor, no fue por falta de curiosidad sino por falta de recursos, que eran necesarios en otras cuestiones.”

Esto se puede encontrar en el artículo del día 20/05/14 del diario ABC

AcuiferoTendillas

Supuesto pasadizo C/Juan de Mena                                 Fuente: http://unamiradadesdeelsur.wordpress.com/

“Una cueva legendaria donde se puede ir en barca entre estalagtitas y estalagmitas. Con entradas secretas que los vecinos ponen a buen recaudo. Una investigadora de la Universidad de Córdoba, la doctora Guadalupe Pizarro, ha enfocado la leyenda desde un punto de vista científico en sus tesis «El abastecimiento de agua a Córdoba. Historia y Arqueología». «La ciudad fundacional se emplazó sobre un auténtico acuífero libre aluvial cuyas aguas se explotaron con distintos fines a lo largo de la historia, bien tomándolas de los pozos domésticos horadando desde la superficie, bien derivándola a puntos más alejados del supuesto lago».Todos los caminos llevan a la calle Juan de Mena o, en su defecto, a la actual iglesia de la Compañía. Y a un contexto. La forma en la que la Córdoba musulmana abastecía de agua a sus habitantes mezclando pozos privados con canalizaciones. En muchos casos, se produjo una reutilización de infraestructuras hidráulicas romanas que, a su vez, han  estado en uso hasta hace muy pocas décadas. Aguas que, en esa etapa, se transportaban hasta las casas por medio de azacanes y que eran de mayor calidad que las que se obtenían de los pozos. Sí se sabe que existe o existió una conducción que llega hasta el subsuelo de la sede de la Real Academia, donde estuvo el Cabildo o Ayuntamiento viejo hasta 1594 «porque el consistorio también se beneficiaba del reparto de las aguas», explica la tesis. Restos arqueológicos así lo han documetado. Por efecto de la ley de la gravedad, el caudal bajaba hasta una alcubilla de reparto en la calle de la Feria donde existían tres conducciones de distribución. Una para la Iglesia de San Pedro el Real (hoy San Francisco, donde ya había una fuente similar a la actual), otra hasta San Pablo (también producto de las donaciones de Fernando III) y una tercera a la fuente de la calle de la Feria. La investigadora de la UCO da fe del estado de la entrada al misterioso manantial, cuyo acceso se suponía sellado, desde la casa donde el PSOE quemó los ficheros de militantes la noche del 23 de febrero. El sótano un lugar húmedo, con tres vanos de escaleras dotadas de un sistema para transportar el agua de la lluvia. «Sus aguas están quietas, no parecen discurrir hacia ningún punto»

Esto se puede encontrar en el artículo del día 21/05/14 del diario ABC

Sería bueno que se pudiera investigar más sobre esto y de manera oficial. Pero entiendo que existen grandes problemas, como las molestias a vecinos, posibles perdidas de viviendas al declararse zona protegida, gran presupuesto para investigación, problemas de cimientos… En fín, la curiosidad no debe llevar a cometer errores, pero sí debemos conocer más sobre nuestro pasado y usarlo a nuestro favor. Por eso no estoy de acuerdo con una frase usada en el primer artículo de prensa: “Igual sea mejor así por la sencilla razón de que las leyendas son leyendas y que los mitos hay que respetarlos.” Si existe esta posibilidad, creo que se debería investigar.

Por último, enhorabuena y gracias a quienes investigan y publican estos tesoros escondidos de Córdoba. Para saber más cosas curiosas del pasado cordobés os animo a leer el libro del cual se ha sacado gran parte de esta información, “Paseos por Córdoba” (1873) de  Teodomiro Ramírez de Arellano.

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Aprendiendo

Publicado el 23 mayo, 2014 en Cultura y etiquetado en , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Hola,
    Investigando para ambientar mi novela “Imposible pero incierto”, que transcurre en Córdoba, y que juega dentro de su línea argumental con ciertas leyendas de Córdoba, como el pasadizo que pasa bajo el río y conecta Calahorra y Mezquita, en relación a este lago subterráneo descubrí este artículo del ABC en el que un oficial de cultura de la diputación de Córdoba da su testimonio de haber accedido al mismo a través de la Casa Colomera, hablando incluso de un proyecto para hacerlo visitable que quedó relegado al olvido.
    Te dejo el link por si te interesa

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